Calendario de adviento para compañeros de trabajo y amigo invisible

En el amigo invisible de la oficina, un calendario de adviento resuelve un problema: regalar algo a alguien que conoces poco. Funciona si es neutro, cabe en el presupuesto y llega antes del 1 de diciembre.

Actualizado el 08/11/2026

El amigo invisible de la oficina tiene una regla no escrita: que el regalo no incomode ni a quien lo da ni a quien lo recibe. Un calendario de adviento la cumple bastante bien. Es un regalo de temporada, no dice nada demasiado personal y da 24 pequeños momentos en lugar de uno. El único requisito es de calendario: tiene que entregarse antes del 1 de diciembre, y en muchas empresas el sorteo se hace a mitad de mes.

Primero, el calendario de la oficina

Antes de elegir, mira cuándo se va a dar el regalo.

  • Si el intercambio es a finales de noviembre, un calendario de adviento encaja de lleno. En 2026 el 1 de diciembre es martes, así que la semana del 23 al 27 de noviembre es la buena.
  • Si es en la comida de Navidad, a mediados de diciembre, el calendario llega con la mitad de las ventanas pasadas. Puede abrirlas todas de golpe, pero ya no es lo mismo. En ese caso, elige otro regalo.
  • Si lo propones tú, sugiere sortear a mediados de noviembre y entregar el último día laborable del mes. En 2026, el lunes 30.

Otro detalle: las ventanas de los fines de semana. Del 1 al 24 de diciembre de 2026 hay 18 días entre semana, y el martes 8 (la Inmaculada) es festivo en toda España. Además, el 6 de diciembre cae en domingo, así que en algunas comunidades el festivo de la Constitución puede pasar al lunes 7; consulta el calendario laboral de la tuya. Quien tenga el calendario en el trabajo abrirá varias ventanas los lunes. No es un problema, pero conviene que sea algo que no se estropee en la mesa.

Presupuesto: lo que entra en 10 a 20 €

En la mayoría de empresas el amigo invisible se mueve entre 10 y 20 €. Es poco para un calendario de marca, pero hay bastante donde elegir.

Presupuesto Qué entra
Menos de 15 € Té e infusiones (Cupper, Vahdam), libros de escape room, un libro de mandalas
Entre 15 y 30 € Puzles de Ravensburger, rompecabezas de metal, café en cápsulas, bombones
Más de 30 € Cerveza, vino, gin y toda la cosmética del catálogo, que en la oficina no recomendamos

Hay más opciones baratas en calendarios de adviento baratos y en la selección de calendarios por menos de 15 €.

Qué funciona en una oficina

Té e infusiones

Es lo que más recomendaríamos para alguien que conoces poco: se consume en el trabajo, se toma con o sin cafeína y no ocupa sitio.

  • Cupper trae 24 bolsitas ecológicas numeradas, con 12 tés e infusiones que se repiten dos veces. No tiene ventanas: es un estuche que se despliega en forma de abeto. Es el más barato de su categoría.
  • Vahdam en su versión básica son 24 raciones de té por poco más que una caja de bombones. La pega: la ficha no dice qué variedades trae.

Si sabes que es muy cafetera, el de L’OR trae 24 cápsulas para cafeteras Nespresso Original. Solo si sabes que tiene esa máquina, en casa o en la oficina; si no, es un estorbo. Más en calendarios gourmet.

Enigmas y escape room

Los libros de escape room de adviento cuestan casi siempre menos de 15 € y gustan a quien disfruta pensando. Dos que encajan:

  • El misterio del Expreso Nocturno, de Riddlehaus: 24 enigmas encadenados en una sola historia, a bordo de un tren nocturno.
  • 24 enigmas interactivos, de SOLV: cada reto lleva un código QR que abre una web con pistas. Es el que más opiniones tiene en su categoría.

Un uso que nos gusta: resolverlos en equipo, cinco minutos después del café. Si en tu equipo hay ambiente para eso, el regalo se convierte en ritual de grupo. Todos en calendarios de enigmas.

Puzles y rompecabezas

  • Ravensburger trae 24 puzles independientes de 56 piezas. Se terminan en un rato, sin necesidad de dejar la mesa ocupada durante días. A un aficionado le sabrán a poco.
  • Los rompecabezas de metal son esos acertijos de alambre en los que hay que separar dos piezas. Encajan en una mesa de oficina, se pasan de mano en mano y se vuelven a montar. No trae soluciones.

Chocolate, con cuidado

Un calendario de chocolate es el regalo más fácil, pero dos avisos. Primero, las oficinas con calefacción fuerte derriten los bombones de relleno blando: varias reseñas de los calendarios de Lindt hablan de bombones derretidos, y por eso los hemos quitado de nuestra lista. Segundo, revisa alérgenos, sobre todo frutos secos, si no sabes nada de la persona. Opciones en calendarios de chocolate.

Un rato de calma

Para alguien con un trabajo intenso, el libro de 24 mandalas para colorear trae uno por día, cada uno con una palabra o una propuesta para el día. Cuesta poco, aunque los lápices van aparte.

Qué evitar

  • Alcohol. Aunque haya calendarios de cerveza, vino o gin muy vistosos, en el trabajo no. Puede que la persona no beba, por salud, embarazo, religión o porque conduce, y en algunas empresas está prohibido llevarlo.
  • Cosmética y perfumes. Si no conoces a la persona, no sabes su tipo de piel, sus alergias ni sus gustos. Además, regalar cosmética a un compañero puede leerse como un comentario sobre su aspecto.
  • Todo lo personal. Ropa interior, calcetines con chistes, regalos de “broma” con doble sentido, cualquier cosa sobre el peso o la edad. En el trabajo no hay margen.
  • Lo que requiere un aparato concreto. Cápsulas, recambios o accesorios para algo que quizá no tenga.
  • Calendarios enormes. Una caja de medio metro en la mesa de alguien con un puesto compartido es un problema de logística.

Si lo que buscas es un calendario para alguien que conoces bien, en calendario de adviento para adultos los repasamos por personalidad.

Un calendario compartido para el equipo

En vez de uno por persona, un calendario para todo el equipo. Hay dos formas de organizarlo.

Una puerta por persona y día. Se hace un turno: cada día abre la ventana una persona distinta, y lo que hay dentro es para compartir o para quien la abre. Con un equipo de seis, a cada uno le tocan tres días. Funciona bien con un calendario de té o de chocolate para todos.

Cada uno rellena varias ventanas. Con un calendario para rellenar, cada persona aporta dos o tres sorpresas con un presupuesto pequeño, por ejemplo 5 €. Nadie sabe quién puso qué. Es un amigo invisible por entregas.

Un calendario de oficina sin imprimir nada

No hace falta impresora ni plantillas. Con material de oficina basta:

  1. 24 sobres de los que ya hay en el armario, numerados a mano con rotulador.
  2. Un tablón de corcho o la pared de la cocina, con chinchetas o cinta de carrocero.
  3. Dentro de cada sobre, algo que no cueste dinero o muy poco: un reto (“hoy se toma el café sin pantalla”), una pregunta para la comida (“¿cuál fue tu primer trabajo?”), un acertijo o un vale (“quien abra hoy elige la música de la tarde”).
  4. Los viernes, algo comestible: alguien trae galletas, turrón o polvorones para todos.

Si quieres que dure, un kit de bolsas de tela o papel con pinzas se cuelga de una cuerda y se reutiliza el año siguiente. Lo explicamos paso a paso en cómo hacer un calendario de adviento casero, y hay rellenos baratos en ideas para rellenar el calendario.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se gasta en el amigo invisible de la oficina?

Lo más habitual es un límite de entre 10 y 20 €. Con ese presupuesto entran calendarios de té, libros de escape room y algunos de puzles, casi siempre por menos de 15 €.

¿Qué calendario de adviento regalar a un compañero que no conoces bien?

Algo que se consuma o se use en un rato y no diga nada de su cuerpo ni de sus costumbres: té o infusiones, un libro de enigmas o unos rompecabezas. Evita alcohol, cosmética y perfumes.

¿Se puede regalar un calendario de adviento en el amigo invisible si el sorteo es en diciembre?

Sí, pero pierde la gracia si llega tarde. Si el intercambio es a mediados de mes, el calendario de adviento no encaja; mejor otro regalo. Si quieres que lo sea, propón adelantar el sorteo a la última semana de noviembre.