Qué es un calendario de adviento: origen, historia y tipos

Una cuenta atrás de 24 ventanas que empezó con rayas de tiza en casas alemanas del siglo XIX. Hoy esconde chocolate, LEGO, cuentos o té, y convive en muchas casas españolas con el belén y los Reyes.

Actualizado el 08/11/2026

Es una cuenta atrás hasta Navidad: 24 casillas numeradas, una por cada día del 1 al 24 de diciembre. Abres la primera el día 1 y la última en Nochebuena. Detrás puede haber un dibujo, una figurita de chocolate, una pieza de LEGO, un cuento o una bolsita de té.

Lo que se regala de verdad es la espera. Con niños se nota enseguida: a mediados de noviembre ya preguntan cada mañana cuánto falta, y el calendario les da una respuesta que pueden tocar.

De dónde viene la palabra

Adviento viene del latín adventus, «llegada». En el calendario cristiano es el tiempo de preparación para la Navidad. Empieza el cuarto domingo antes del 25 de diciembre, así que dura entre 22 y 28 días según el año. En 2026 cae pronto: el primer domingo es el 29 de noviembre, dos días antes de abrir la primera ventana. Las cuatro fechas están en cuándo empieza el adviento en 2026.

Los calendarios comerciales ignoran esa variación y cuentan siempre del 1 al 24. Es más fácil de fabricar y de entender.

Antes del papel: tiza, velas y pajitas

Nadie lo inventó en un día. En la Alemania del siglo XIX, sobre todo en familias protestantes, cada casa tenía su método para que los niños midieran diciembre:

  • rayas de tiza en una puerta, que se borraban una cada noche;
  • una vela marcada que se consumía un tramo al día;
  • estampas religiosas que se iban colgando;
  • pajitas que se añadían al pesebre hasta llenarlo en Nochebuena.

De ese mismo ambiente sale la corona de adviento. Se atribuye al pastor Johann Hinrich Wichern, que en 1839, en un hogar para niños de Hamburgo, puso velas sobre una rueda de madera para contar los días. Con los años se quedó en las cuatro velas de los domingos.

Gerhard Lang y las primeras puertecitas

El salto al papel llegó a principios del siglo XX. El nombre que más se cita es el de Gerhard Lang, impresor de Múnich, que de niño había tenido un calendario casero hecho por su madre. Hacia 1908 su imprenta vendía láminas con 24 imágenes para recortar y pegar, una al día. Después llegaron los modelos con puertas que se abren, que es el formato que ha llegado hasta hoy.

Conviene matizar: hay fuentes que sitúan algún calendario impreso un poco antes, en Hamburgo. Lang fue uno de los pioneros, no el inventor único.

La guerra cortó la producción por falta de papel. En 1946 el editor Richard Sellmer, de Stuttgart, la retomó, y sus calendarios con escenas de pueblos nevados se exportaron a medio mundo. Ahí empezó la costumbre a salir de Alemania en serio.

Cuando entró el chocolate

La figurita detrás de cada puerta es de la segunda mitad del siglo XX y acabó siendo el formato por defecto en Europa. Sigue siendo el más barato: el de Milka o el de figuritas de Nestlé Extrafino se encuentran por menos de 15 €, que sale a menos de 0,60 € por ventana. El problema es que también es el que menos dura. Lo explicamos en la sección de calendarios de chocolate, y si en casa preferís evitar el azúcar diario, tienes alternativas en calendario de adviento sin chocolate.

Cómo llegó a España

Aquí diciembre ya venía lleno: lotería el 22, Nochebuena, belén, turrón y, sobre todo, Reyes. El calendario de adviento era algo de películas o de casas con familia en el norte de Europa.

Lo trajeron, por este orden, los supermercados con los de chocolate, las marcas de juguetes y cosmética, y la compra por internet. No ha desplazado a nada. Lo que vemos en muchas familias es un reparto bastante lógico: cuenta atrás pequeña hasta el 24 y el regalo grande para el 6 de enero. La corona, los calcetines colgados o el amigo invisible han seguido caminos parecidos, y los repasamos en tradiciones navideñas importadas en España.

Los tipos que hay hoy, y lo que cuestan por ventana

El reparto de precios orientativo ayuda a entender qué compras. Dividir el precio entre 24 es la cuenta que más aclara.

Tipo Qué esconde Precio por ventana, aprox.
Chocolate y dulces Figuritas, bombones, gominolas Menos de 0,60 €
Té e infusiones Una bolsita o una lata por día De 0,60 a 1,25 €
Libros y cuentos Un librito por noche De 0,60 a 1,25 €
LEGO y juguetes Minifiguras y minimodelos De 0,60 a 2,50 €
Enigmas Un acertijo por día, a menudo en un libro Menos de 0,60 € en libro, más en caja
Belleza Minis y algún producto de tamaño completo De 1,25 a más de 2,50 €
Gourmet y bebida Cerveza, café, especias, salsas De 0,60 a más de 2,50 €
Para rellenar Cajones o bolsas vacías Lo pagas una vez y lo llenas tú

Algunos ejemplos concretos, que tienes abajo en fichas: el libro-caja 24 cuentos antes de Navidad de Disney, con Mickey, Stitch y Elsa; el LEGO Star Wars 2026, centrado en The Mandalorian; el de 24 tés de Vahdam, de los más baratos de su categoría; el tren de madera de Spielwerk para rellenar; y el clásico de Rituals, en la franja alta de belleza.

Para ver más por grupo: niños, LEGO, enigmas, gourmet, ciencia y manualidades y mascotas. Si quieres la selección ya hecha, está en los mejores calendarios de adviento de 2026.

Si es tu primer calendario

Tres preguntas, en este orden.

¿Para quién es? En juguetes, mira la edad mínima: casi todos los LEGO marcan 6 años y llevan piezas pequeñas. Un niño de 3 años encaja mejor con cuentos de cartón, como los de Osito Tito.

¿Cuánto quieres gastar? Por encima de 60 € conviene leer la ficha con calma. En belleza, la diferencia entre un calendario que merece la pena y uno que no suele estar en cuántos productos son de tamaño completo; Rituals, por ejemplo, anuncia cuatro y el resto en formato viaje.

¿Lo quieres para varios años? Un calendario para rellenar de madera cuesta más el primer año. A partir del segundo solo pagas lo que metes dentro. Antes de comprarlo, mira las medidas de los cajones: en el tren de Spielwerk miden unos 3,7 x 2,6 cm, sitio para un caramelo o una goma, no para un coche de juguete. Para llenarlo tienes ideas para rellenar el calendario, y si prefieres fabricarlo, cómo hacer un calendario de adviento casero.

Un consejo de calendario, literalmente: los que más se agotan son los LEGO y los de belleza de marca. Si tienes uno de esos en mente, no esperes a la última semana de noviembre.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la palabra adviento?

Viene del latín adventus, «llegada». Es el periodo de preparación para la Navidad que empieza cuatro domingos antes del 25 de diciembre y con el que arranca el año litúrgico cristiano.

¿Cuándo se abre la primera ventana del calendario de adviento?

En casi todos los calendarios, el 1 de diciembre. Se abre una ventana al día hasta el 24, Nochebuena. Algunos libros traen una casilla extra para el 25.

¿Quién inventó el calendario de adviento?

No tiene un único inventor. Las familias alemanas ya contaban los días de diciembre en el siglo XIX con métodos caseros, y a principios del siglo XX el impresor muniqués Gerhard Lang fue uno de los primeros en comercializar calendarios impresos.

¿El calendario de adviento es una tradición religiosa?

Nació en un contexto cristiano, sobre todo en familias protestantes alemanas, pero hoy la mayoría lo usa como una cuenta atrás familiar hacia la Navidad, sin un sentido religioso concreto.